
Felicidad: Muy dentro de tí.
En cuanto tenga un ratito me paso por vuestros blogs y cuelgo los premios que me habéis dado durante esta semana. ¡¡Gracias!!










La brujita Tapita
vivía en un tapón
que no tenía puerta,
ni ventana, ni balcón.
La brujita Tapita
vivía en un tapón,
con una escobita
y un enorme escobillón.
La brujita hacía brujerías:
abracadabra,
pata de cabra ¡pum!
La brujita Tapita
quería navegar
y en un corcho redondo
se lanzó al altamar.
La brujita Tapita
también quiso volar
y se subió a una flecha
justito en la mitad.
Pero el corcho se hundió
y la flecha se rompió,
abracadabra
pata de cabra ¡pum!
Un día la brujita
quiso desaparecer
y mirándose al espejo
dijo: uno, dos y tres!
mas cuando abrió los ojos
no se vió,
¿saben por qué?
¡porque la despistada
se miraba en la pared!
La brujita hacía brujerías
abracadabra,
pata de cabra ¡pum!
Cuidado que Tapita
apurada se marchó,
en su nuevo modelo
de escoba super sport.
Pero la brujita se ha olvidado
que el motor funciona con nafta
y con abracadabra no.
La brujita hacía brujerías,
abracadabra
pata de cabra,
abracadabra,
pata de cabra
¡pum!¡purum pum pum!
(Texto: Celia Rogier)
Broche brujita de fieltro en tonos naranja, pelo negro y abalorios de colores. Con su abracadabra pata de cabra ¡pum!, consiguió llegar hasta la solapa de su dueña ;D

La noche cae sobre la guarida de la que no duerme, de la inmortal, la sedienta, y los últimos rayos de sol mueren como mueren las gargantas bajo los blancos e implacables marfiles de ella.
Su piel fina, cadavérica, suave piel yerta, y su mirada, siempre enigmática, pupilas inyectadas en granates, venas que acarician su oscuro mirar.
El cuerpo en pie, la noche llama, la sed clama, y deslizando sus uñas sobre el frío marmol, ella la gran vampira, se envuelve en sus telas de ropajes negros y elegantes y sale en busca de almas frescas.
La dama de las tinieblas cruza los páramos, las nieblas de su guarida, y surca el mundo en busca de su ambrosía, la danza de la no muerta ha comenzado.
Mortal que osas cruzarte en su camino, mortal muestra ahora tu garganta, deja que la desgarren sus afiladas garras, deja que la sedienta se sacie, absorberá hasta la última gota, sin piedad, no dejará en tí ni el más mínimo hilo de vida, todo tu ser se beberá...